BACK TO SCHOOL

Cuando era pequeño se me ocurrió lanzar la revista del cole. En el comité de redacción jugábamos a emular lo que hacían los periódicos reales y a recrear los chistes de los comics que leíamos. La frase que más se oía era “la gente lo comprará…” o “la gente participará..”, en definitiva, contábamos de antemano con el apoyo popular. El contenido tenía gracia a ratos, fundamentalmente porque poníamos mucho esfuerzo en lo que nos apetecía y muy poco en lo que no. La cosa fue bien y el padre de Julio Torres me compro toda la edición para regalarla a los alumnos. A los tres números nos aburrimos y montamos un equipo de fútbol. Nunca volví a pensar en “La pirámide verde” hasta que me mudé y pude rescatar aquellos tres incunables.
Hay tres aspectos de aquel antecedente que veo permanentemente en reuniones, en clientes y en agencias;
El primero es la participación asumida, es decir, como a mi me divierte asumo que miles de personas estarán deseando unirse al proyecto, dedicar mucho tiempo a ello y escuchar con atención y entender mi sofisticado mensaje de marca. Y si a mi no me divierte es que el proyecto va a ser un desastre
El segundo es la entrega selectiva del esfuerzo. En los aspectos que me divierten me dejo el alma y los que no, gracias al principio de participación asumida, saldrán adelante por si mismos. De esta forma, dedicare horas y horas a diseñar el histórico de la vida de los personajes de esa serie de internet, pero no me moveré para vendérselo a las plataformas y televisiones, que es muy duro y muy poco gratificante.
Y el tercer aspecto es el de recoger la habitación después de jugar, relativo a la constancia y el análisis. Una vez lanzado el proyecto, y a veces terminado, desaparece del mapa porque es incomodo analizar resultados que indican que de nuestra corazonada solo ha salido un proyecto normalito en el mejor de los casos. Incluso detectas que, para optimizarlo, hay que hacer eso que nos da tanta pereza, mejor empezar algo nuevo que nos divierta desde el principio!
Conclusión. Tenemos la suerte de trabajar en algo muy divertido, pero no perdamos la capacidad de sacrificio. Detectemos los aspectos como la participación asumida, la entrega selectiva del esfuerzo, el principio de recoger la habitación y tantos similares y pensemos que los medios aplicados deben de responder a los objetivos de la marca y no al entretenimiento personal.

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